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viernes, 28 de septiembre de 2012

Brajot 58



Brajot 58

Valorando al primer hombre
El Talmud cuenta que para el primer hombre no fue fácil alimentarse, tuvo que sembrar, cuidar la tierra, cosechar, amasar, hornear, antes de poder tener provecho de su alimento. Para nosotros esto es diferente. Lo mismo ocurre con las ropas, todo el trabajo que tuvo que hacer para tener que hacer su primera vestimento. Para nosotros es mucho más fácil pensar en nuestra primera vestimenta.


Un buen invitado…
Ya que el Talmud valora el esfuerzo del primer hombre… continúan detallando quién es un buen invitado y dice: aquel que valora todo el esfuerzo que tuvo que hacer el dueño de casa para recibirlo, elogiando todo lo que sirvió y reconociendo que lo hizo especialmente para él. Un mal invitado tiene las cualidades contrarias, entiende que la comida ofrecida no fue suficiente y que lo que se sirvió no fue en su honor sino para provecho de la señora y los hijos del dueño de casa.


Reinado terrenal y reinado celestial
El Talmud trae varios relatos donde vinculan el reinado terrenal con el celestial. Es como la concepción cabalística que sostiene que todo lo que pasa en uno de los lugares se refleja en el otro… hoy en día sería como los archivos en la nube que se sincronizan en todos nuestros dispositivos.

La generosidad de Bar Jana Bar Janilai
Cuenta el Talmud que Ula y Rab Jisda estaban andando en el camino, cuando pasaron por la puerta de la casa de Bar Jana Bar Janilai Rab Jisda paró. Cuando le preguntaron sobre el motivo habló de la generosidad de la persona: Él nunca sacaba la mano de su bolsillo, para que si venía un necesitado no se avergonzara. La casa estaba abierta hacia los cuatro puntos cardinales, el que entraba hambriento se iba satisfecho.


Para el siervo es suficiente aspirar a ser como su amo…
Así como Ds volverá a habitar el Santuario, también volverá a estar presente en la casa de los sabios

Forma de vida: Bendición cementerio
Como ya hemos visto en estas páginas y seguiremos viendo  en estas próximas, el judaísmo como forma de vida tiene bendiciones para todo, incluso para cuando visitamos el cementerio después de un largo período de no haber estado en él. La bendición marca una línea teológica, concluye diciendo: “Bendito, el que los llamará a la vida”.


Ya que todo el tema de la muerte… habla del tiempo y los amigos
Dice Rabi Ioshua ben Levi: El que ve a su amigo que hacía más de un mes que no lo veía dice la bendición de Sheejeianu. El que lo ve luego de un año de no verlo dice: “Baruj Daian HaEmet” – Bendito el juez de la verdad… la misma bendición que se pronuncia cuando nos enteramos del fallecimiento de un ser querido.



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